GARGANTA

LA PRIMERA BARRERA DE DEFENSA CONTRA LAS INFECCIONES RESPIRATORIAS

La garganta es una mucosa que forma parte de la primera barrera de defensa de nuestro organismo, teniendo varios mecanismos para evitar el acceso de patógenos a nuestro sistema respiratorio:

1. Como barrera primaria se encuentra el mucus que secretan sus células, dando una protección física frente a patógenos externos por medio de su inmobilización.

2. De forma secundaria, por medio de la inflamación de la zona, las células blancas acuden para eliminar a los atacantes.

3. Y como barrera terciaria, encontramos un gran número de ganglios limfáticos rodeando esta mucosa, que en caso de no funcionar las barreras primarias y secundarias enviarán sus refuerzos en forma de anticuerpos con la misma finalidad.

En consecuencia, es muy importante conservar su integridad y ayudar en este punto para prevenir infecciones mayores en vías respiratorias bajas, como la bronquitis aguda o la pneumonía. La primera alerta para pensar que podríamos necesitar un refuerzo externo es la irritación de garganta, causando síntomas clásicos como picor, tos, dolor al tragar, ... En este punto, lo más habitual será que un virus haya superado nuestra primera barrera de defensa y este provocando una enfermedad, tal como un resfriado común, una gripe o una faringitis.

¿Qué me ofrece la naturaleza para cuidar mi garganta?

Hoy día, encontramos en el mercado diversos complementos nutricionales que pueden ser beneficiosos para superar facilmente estas enfermedades y evitar sobreinfecciones bacterianas que complicarían el cuadro, siendo los más habituales:

- Propoleo: Tiene múltiples efectos positivos. Principalmente es antibacteriano, y también parece ser que posee actividad regenerante, antioxidante y antiinflamatoria.

- Aceites esenciales: Hay una gran variedad de aceites esenciales con poder antivírico, antibacteriano o incluso estimulador inmunitario. Su actividad antivíral, muy buscada por no existir muchos recursos contra estos patógenos, nos será muy útil en múltiples ocasiones. Entre ellos se suelen utilizar, el orégano, el arbol de té, la canela, la ravintsara, el laurel, y muchos más. En cuadros más complicados como faringoamigdalitis, donde los ganglios de la garganta se inflaman, o cuando se aprecian placas de pus, es muy recomendable utilizar orégano en cápsulas, con una actividad antibacteriana muy potente.

- Erísimo o hierba de los cantores: Usada tradicionalmente en afonía, contiene compuestos antisépticos, calmantes y protectores. Muy usado en asociación con propoleo y otros compuestos sinérgicos con este.

- Vitamina A: Estimula la regeneración de mucosas, dandose en tratamientos cortos con dosis altas. Es muy útil combinarlo con otros productos antisépticos.

- Echinacea: Estimulante inmunitario, utilizado tradicionalmente desde hace muchos años y con múltiples estudios que amparan su efecto. Nos ayudará a superar cualquier infección de una manera más rápida y efectiva, siendo recomendable el comienzo de su uso lo antes posible desde la aparición de los síntomas.

Con estas herramientas podremos combatir estas patologías tan molestas, que suelen incurrir en nuestra vida tan a menudo, evitando en muchos casos tratamientos más agresivos, como los antibióticos. El abanico de posibilidades para esta finalidad es muy amplio. No dudeis en consultar a vuestro farmacéutico de confianza para empezar a lidiar con ello de una forma más respetuosa con nuestro organismo.

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