INFECCIONES (URINARIAS / CÁNDIDAS)

Las infecciones vaginales y urinarias afectan a gran parte de la población femenina en algún momento de su vida, y en muchas ocasiones de forma reiterada. Como en cualquier infección, la causa es un microorganismo patógeno que invade los tejidos, provocando una serie de síntomas muy molestos. Las infecciones bacterianas son lo más común, pero en el caso de las infecciones vaginales también son muy comunes las fúngicas por cándidas. Estas últimas pueden ser muy resistentes a tratamientos, dándose recidivas de forma frecuente. En las terapias naturales encontrás un gran apoyo para estos problemas de salud.

Infecciones recurrentes en las mujeres ¿Por qué?

Las mujeres tienen una tendencia elevada a este tipo de infecciones, siendo la principal causa su anatomía. La zona perineal es un pequeño margen que va del ano a la vagina, que por sus pequeñas dimensiones aumenta el acceso de las bacterias y hongos intestinales a la vagina y la uretra. Estos patógenos pueden desplazar la flora saprófita de la zona, provocando un disbalance y la infección. Si llegan a la uretra, pueden subir por el tracto urinario y provocar una cistitis fácilmente, en especial en las mujeres, ya que este conducto es muy corto.

Otros factor importante es el hormonal. El embarazo, la fase previa a la menstruación y la menopausia serán momentos en que hay más susceptibilidad a la infección, ya sea a causa de bacterias, hongos o otros. También aumenta la incidencia en inmunodepresión, estrés, diabetes, obesidad o tratamiento con antibióticos.

Remedios naturales para la vaginosis

Los probióticos son unos grandes aliados para acabar con la infecciones en general. En el caso de la vaginosis se puede administrar vía vaginal, de manera que así intentaremos desplazar el patógeno de la zona, y además contribuiremos a regular el pH, haciendo más difícil la invasión. Vía oral contribuirá a mejorar nuestra inmunidad y a recobrar el equilibrio en nuestro flora intestinal.
Si es de origen bacteriano, suele solucionarse de forma fácil. Pero cuando el microorganismo patógeno es la Cándida, puede darse resistencia al tratamiento y provocar recidivas constantes.

Cándidas vaginales resistentes ¿Qué hacer?

Es un problema que afecta a muchas mujeres con múltiples planteamientos en su tratamiento. Comúnmente, se recomienda regular la flora intestinal y reducir la ingesta de azúcares durante el tiempo necesario, ya que alimentan esta levadura y hacen que prolifere con más rapidez.

Además habrá que tomar suplementos para su eliminación, los cuales suelen tener ciertos componentes clave en su composición. Estos son los más comunes:
- Antifúngicos: Lapacho o Pau d’arco, orégano, ajo, semilla de pomelo, ácido caprílico.
- Reparadores: glutamina, vitamina o provitamina A.
- Probióticos y prebióticos

Coadyuvantes naturales en infección de orina

Es importante que al primer síntoma empecemos a atacar. Hay remedios naturales muy efectivos, que si los tomamos en su debido momento evitaremos los antibióticos.

Los productos estrella serán el arándano rojo y la manosa. Tanto uno como otro contribuyen a la eliminación de las bacterias, dificultando su adhesión a los tejidos para poder ser arrastradas por la orina. La bacteria que causa de forma mayoritaria las cistitis es Escherichia Coli, que por medio de unas prolongaciones llamadas fimbrias y pilis, se adhiere a las mucosas y sube por nuestro tracto urinario causando la infección. Así, estos dos remedios son ideales para combatirla y para prevenir su instauración. Además, podemos usar aceites esenciales antibacterianos como el orégano y la canela, siendo la combinación perfecta junto con los suplementos de arándano y manosa.

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